Friday, September 05, 2008    Register  •  Login
 
   
 
   
   
   
 
 
     
 
   Historia del Encierro de San Fermin, origenes y normas...

La palabra 'encierro' empezó a utilizarse en torno al año 1856, hasta entonces se conocia como la 'entrada'.

En un primer momento unos jovenes locos, aprovechaban el traslado de los toros desde el campo hasta el centro de la ciudad para correr delante de los astados en los últimos cientos de metros, desde este mismo año permanece el recorrido tal y como ha llegado a nuestros días.

Durante varios siglos estos actos no fueron precisamente legales, hasta que en 1.867 la aceptación de la costumbre logró una reglamentación al respecto.

Encierro San Fermin

 

 
 
     
     
 
   Antes de comenzar...
Minutos antes de que comience el encierro, los mozos cantan tres veces, a las 7:55, 7:57 y 7:59, a una pequeña imagen de San Fermín que se coloca cada mañana en una hornacina de la cuesta de Santo Domingo:
 "A San Fermín pedimos, por ser nuestro patrón, nos guíe en el encierro dándonos su bendición."

A las 8 estalla un cohete, que indica la apertura de los corrales, seguido de un segundo cohete que indica que ya han salido los toros.
 
 
     
     
 
   Durante el encierro
El encierro se puede observar en los vallados de madera que se instalan a lo largo de las calles -aunque habrá que situarse en los lugares adecuados cerca de 2 h antes del comienzo, o desde algún balcón privado a precios bastante caros, o bien en la propia plaza de toros, donde habrá que pagar un módico precio los días festivos y fines de semana, siendo el resto de días gratuita la entrada.

Si deseas participar no olvides seguir las normas del Ayuntamiento para garantizar tu seguridad y la de los demás corredores.
 
 
     
     
 
   Después del encierro
Encierro San Fermín
El tercer cohete indica que el último astado ha entrado en la plaza de toros, y el cuarto indica que el último toro de la manada ha entrado en los corrales. Los servicios de atención sanitaria prestan sus servicios de forma gratuita a todas aquellas personas heridas en el evento.

Posterior al encierro, cuando la manada ya ha entrado en los corrales de la plaza de toros, se sueltan unas vaquillas para que los mozos disfruten corriendo con ellas y toreándolas.

Es muy importante mantener en todo momento el respeto a los astados, evitando agarrales o tocarles, ya que puede provocar situaciones muy peligrosas.
 
 
     
     
 
   Normas
 Cada año son más los corredores que se deciden a correr en los Encierros, de ahi la masificación de los últimos años. Casi todo el mundo puede correr pero no todos deben...

  1. Informarte del recorrido, visita (a otras horas del día) las calles.

  2. El Encierro no es para cualquier persona, requiere serenidad, reflejos y excelente preparación física. Quien no reúne estos requisitos no debe participar. El riesgo es serio.

  3. Es imposible correr todo el encierro, por ello, el corredor debe elegir el tramo que le resulte más adecuado.

  4. No se permite correr a los menores de 18 años.

  5. Es imprescindible, por la propia seguridad, llevar vestuario y calzado adecuados.

  6. Se ha de participar libre de objetos que entorpezcan la carrera, incluidas mochilas y cámaras.

  7. Sólo hay dos entradas al recorrido, que está vallado íntegramente (hay una doble valla, la primera para refugio de corredores, policía y asistencia sanitaria y la segunda para el público). El acceso de los corredores al recorrido se cierra a las 7.30 horas.

  8. Los participantes se han de situar en los espacios delimitados por las barreras de la policía local, cuyas instrucciones se han de respetar escrupulosamente en beneficio de la seguridad de todos los participantes.

  9. No se permite, por su especial peligro, resguardarse antes de la salida de las reses en rincones, ángulos muertos, portales o establecimientos situados a lo largo del recorrido.

  10. Se ha de correr en línea recta, sin cruzarse ni pararse delante de otros corredores.

  11. En ningún caso ni en ningún punto del recorrido se ha de citar a las reses o llamar su atención. El buen corredor no toca las reses, les desafía desde una distancia prudente y respetuosa.

  12. El corredor ha de prever el punto del Encierro en el que se va a retirar. Lo hará por los laterales del itinerario. No debe pararse súbitamente ni quedarse como espectador en el vallado, en un portal o espacios similares, porque entorpece la carrera y las posibilidades de defensa de los corredores.

  13. Al entrar en la Plaza de Toros el corredor se refugiará con la mayor rapidez tras el vallado, dejándolo libre para los siguientes. No citará a los toros y dejará libre el ruedo para la intervención de los pastores y dobladores.
 
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