Las manifestaciones convocadas ayer por la Falange y por la
izquierda radical, en un país en el que la democracia estuviese plenamente
consolidada no reportarían ninguno de los problemas que ayer se pudieron ver
por las calles de Pamplona.
En un principio, ambas manifestaciones deberían transcurrir
sin altercados, pero para la izquierda radical esta claro que la única idea válida
es la suya y reventar cualquier otro acto que no sea de su misma ideología esta
entre sus cometidos. Puedes estar en total desacuerdo con las ideas de otra
persona o colectivo, pero no por ello debes amenazar, amedrentar y tirar
piedras, eso no son métodos coherentes de preservar ninguna idea.
No defiendo ninguno de los dos extremos, no me gustaría ser
el abogado del diablo en cualquier caso, pero si defiendo la libertad de
expresión, el simple hecho de manifestarse no es una provocación, es un
DERECHO.
La izquierda se crece ante ataques directos pero no tienen cojones a intentar reventar
cualquier acto respaldado por la mayoría Navarra, nadie se imagina un
enfrentamiento en un acto de la AVT, por que saben que la opinión pública
acabaría con ellos. Mientras tanto otras personas encontramos en Internet la vía
para expresar nuestro desacuerdo con los acontecimientos, pero llegará
el momento en que nuestra paciencia finalmente se termine y ni unos ni otros hablen
por nosotros en público.
No comparto ninguna de las dos ideologías pero desde luego que nuestro día llegará.