...o como adornar las mentiras para que parezcan verdades...
Cada día que pasa, dentro de lo que los propios etarras
denominan ‘tregua’, parece estar más definida la diferencia entre el PNV y ETA:
ninguna.
Las metas auto-impuestas y basadas en ficciones son las
mismas: autodeterminación y territorialidad. De esta manera, mientras unos se
dedican a intentar montar desde cero en las ikastolas utopías políticas sin
fundamento, otros denominan las causas de los atentados dentro de las treguas motivamos
por el ‘sentimiento popular de represión’.
Queda claro que si dos o tres individuos que no personas
tienen la intención de quemar el negocio de otra por opinar diferente, están
claramente amparados por su ‘sentimiento’, y si se declaran en tregua haciéndolo,
además, reciben las felicitaciones y defensa del gobierno –con minúscula-.
Volvemos a lo de siempre, que entender por tregua…
consultemos con el diccionario de la Real Academia de la Lengua:
1.- Suspensión de armas,
cesación de hostilidades, por determinado tiempo, entre los enemigos que tienen
rota o pendiente la guerra.
2.- Intermisión, descanso.
Esta claro que se trata de un nuevo ‘descanso’ mientras se
siguen recaudando fondos para lo que era una infraestructura terrorista en declive
por la tenaz acción policial. La mayor preocupación reside en que el gobierno
central a fecha de hoy, todavía no ha declarado los incidentes de Barañain y
Getxo como atentado terrorista, ¿quien defiende a quien?